giovanni_web

 

Acabo de volver de la cárcel y ha sido un regalazo, allí estaba Dios. La alcaidesa de la prisión nos ha tratado fenomenal y hemos salido todos súper felices. Ha sido muy bonito y especial para mi, hoy que hemos rezado y hablado sobre la cruz, poder darles testimonio de cómo un sacerdote amigo de mi familia cambio mi vivencia de la cruz cuando daba gracias a Dios por todo lo que le tocó vivir al final de su vida (cáncer de páncreas + una situación familiar muy dolorosa). Un traficante de drogas (según me ha contado Sor Milagros) después, se ha acercado a mi y me ha empezado a dar testimonio de cómo su vida ha cambiado desde que está en la cárcel y cómo sabe que el Señor está con él, le sostiene y le ayuda y ya no necesita ni el alcohol ni las drogas y sólo piensa en un futuro lleno de esperanza y positivismo.

Luego me ha llamado otro preso, estaba detrás de una sábana colgada y la verdad me ha entrado bastante miedo. Me ha empezado a preguntar si conocía a una tal Mariola o a una tal Stefanny que iban mucho por la parroquia. Yo…ni idea…que eran su madre y su hermana…me insistía mucho y yo ya con miedo me he intentado excusar en que son muchos nombres y muy complicados para nosotros y estando detrás de la sábana que nadie nos veía, no paraba de pensar: “este en cualquier momento me hace algo”. Pero de repente se me echa a llorar como un niño pequeño, se siente muy mal, con mucho dolor por lo que ha hecho sabe que se ha equivocado, que ha hecho mal, que ha hecho daño y está muy arrepentido. Sabe que su familia y especialmente su madre esta sufriendo mucho por esta situación. Pero necesita el perdón de su madre y una palabra de aliento y de cariño de la persona a la que más quiere. Su madre está destrozada por lo que ha ocurrido y se niega a ir a la cárcel, es una mujer de Iglesia. Ha sido una bendición ser instrumento de Dios y llevarle el consuelo, decirle que ahora esta todo fatal, pero que gracias a eso también tenemos la esperanza de que está todo por construir, todos fallamos pero nos podemos levantar y así aprender y seguir caminando con esperanza y alegría. Que si él esta arrepentido de verás Cristo ya le ha perdonado, que se perdone a sí mismo, que nadie es mejor que otro, cada uno tiene sus circunstancias. No nos juzguemos que él no es ni mejor ni peor que los que están fuera de la cárcel, es como es y Dios le ama así y eso basta. Quizá yo en su situación lo hubiese hecho mucho peor que él. Pero ahora son todo oportunidades, cuando salga tiene la oportunidad de ser el mejor hijo, el mejor hermano, la mejor persona y esa es la mejor forma de decirles que les ama. Que uno cuando escoge el bien es feliz, porque utiliza la libertad para hacer consigo mismo aquello para lo que ha sido creado. Dios nos da la posibilidad  de hacer el mal y aún así nos sostiene en la existencia. Pero es importante tener en cuenta que un mal nos lleva a otro  y estas ocasiones de debilidad y sufrimiento son una buena ocasión para caer en la cuenta de lo que uno ha hecho y salir fortalecido y transformado. Y llorando nos hemos dado un abrazo de perdón. Y le dije que rezaría por él. Dónde menos te lo esperas sale Cristo a tu encuentro. La cosa no acabo ahí, pues yo me comprometí con Giovanni en comunicar a su madre lo que habíamos hablado y nada más salir de la cárcel nos fuimos a la Misa que se celebra por comunidades y en la misa no sé muy bien por qué tuve la intuición de una señora que podía ser su madre y después de la misa lo pude comprobar y efectivamente, estuve hablando con ella y se me abrazo y no dejaba de llorar, me daba las gracias porque se sentía reconfortada y aliviada. Nos comprometimos a rezar unos por otros.

Tuve la oportunidad de contarle esto a Sor Milagros y me dijo con mucha pena que Giovanni era un buen chico pero que se había visto envuelto en un delito un poco extraño. Un delito que en República Dominicana tiene la máxima pena. Un año después me encontré a Giovanni en la Iglesia, me vino a saludar con un gran abrazo, la persona que le acusaba retiró todos los cargos y estaba libre. Tanto él como su familia me están muy agradecidos, aunque en realidad siento que no hice nada fuera de lo normal.

 

ismenia_web

Ismenia es una madre de familia con 6 hijos. Su marido la abandonó y no le ayuda con nada, a pesar de que ella le ha denunciado. Los dos hijos mayores van a la escuela y la madre de la familia trabaja lavando ropa. Está regularizando sus papeles. Es de padre dominicano y madre haitiana y por las noches va a la escuela y estudia 5º grado.

Ismenia ha denunciado a la fiscalía porque durante más de un año no le había dado nada. Le ha pagado la mitad y le ha comprado zapatos a los niños y techado de cinc la vivienda.

Hace unos meses, toda la familia vivía en una casa de cinc, con una habitación y un colchón a repartir entre los siete, con una letrina.

Después de la misión de agosto 2014, sale la idea de ayudar de manera más directa a esta familia de Pedernales.  El proyecto consiste en construirles una casita de cemento y piedra para ayudar a dignificar un poco más su vida en familia.

El proyecto inicial consistía en ampliar la casa con una nueva habitación de cinc y colchonetas para que todos sus hijos dispusieran de espacio donde dormir. Pero las aportaciones económicas desbordaron las humildes expectativas de este proyecto, que transformó una casa de cinc en una de cemento y piedra en la que hoy ya pueden compartir su día a día.

GRACIAS A TI, esta familia puede disfrutar de una vivienda en mejores condiciones de las que disponía anteriormente. Y ha crecido entre nosotros un sentimiento de hermandad con ellos.

jason_web

Jason es un niño de los cayucos que a pesar de nacer sano al año de edad sufrió una parálisis cerebral. Vive con su madre Mileni y sus tres hermanas: Lobi, Yubeiki y Yulisa.

GRACIAS, entre otras muchas cosas, a la colaboración que San Germán hace año tras año, las hermanas mercedarias pueden proporcionar a Jason los cuidados básicos necesarios, así como una serie de masajes que le ayudan a abrir y cerrar la mano, ya que solo no lo puede hacer; o estirar las piernas y brazos, de manera que no se le formen heridas debido a las altas temperaturas que le producen sudores; y la medicación correspondiente. Su madre nos gradece profundamente nuestra colaboración, así como sus hermanas, aunque ellas no sean muy conscientes de todo ya que aún son pequeñas.

jefferson_web

Jefferson es  un niño de tres años –ahora tendrá seis- que vive en “Las Mercedes”, una loma de Pedernales (un pueblo de la montaña donde no hay ni luz ni agua).

Tuve la oportunidad de vivir en “Las Mercedes” durante cinco días en 2012 y, el segundo día, en la Misa, tenía a Jefferson en mis rodillas y se puso muy malito (tenía muchísima fiebre, pasó por momentos de delirio…) y sus padres no estaban, se habían ido y lo único que pudimos averiguar era que vivía en una “casa” –en la que tenía que dormir en el suelo, sin colchón, ni mantas…- con su abuela y otra hermana de apenas seis años. Ninguno de los misioneros éramos médicos así que lo único que pudimos hacer fue ir al dispensario de las Hermanas Mercedarias –dispensario que nos dejaron para vivir durante esos cinco días- y dar a Jefferson algo de medicación mientras le arropábamos con unas mantas que conseguimos y le dábamos muuuuuuuchos mimos ¡en esa situación poco más se puede hacer!

El GRACIAS no puede ser más grande….gracias por toda la ayuda que dais a Pedernales, cuando nos fuimos de “Las Mercedes”, Jefferson estaba curado y con una sonrisa en los labios. La labor que ahí realizan las Hermanas Mercedarias –y a las que ayudamos también gracias a vuestra aportación- es inmensa y con muy poco ¡se puede hacer mucho!

Marline

Marline es la profesora de Mogote, una comunidad situada en una de las lomas más alejadas de Pedernales.

Es una profesora que da clases en una escuela situada al lado de la Capilla. La mayoría de la comunidad es haitiana y por lo general se habla Kreol. Ella vive durante toda la semana en un cuartito de la capilla para poder atender diariamente a los niños (dejando a sus hijas con familiares en Pedernales).

Gracias al esfuerzo y dedicación de  Marline los niños pueden recibir nociones básicas de lectura y escritura. Ella se preocupa por escribir tarea a diario en sus cuadernos  para que practiquen en casa.

Que Marline pueda hacer todo esto es gracias a que , entre otras muchas cosas, desde aquí has querido colaborar con las aportaciones económicas y el material escolar a la Iglesia de Pedernales ( ya que esta escuela depende de ellos)

¡GRACIAS   POR   IMPORTARTE   LA   EDUCACIÓN  DE ESTOS NIÑOS!