Hoy la Iglesia celebra a Santa Teresa Benedicta de la Cruz. El Papa Francisco nos invita a “mirar sus elecciones valientes, expresadas en una auténtica conversión a Cristo, como además en el don de su vida en contra de toda forma de intolerancia y de perversión ideológica”.

Santa Edith, conocida también como Hermana Teresa Benedicta de la Cruz, fue una conversa del judaísmo, monja carmelita, filósofa y escritora espiritual.

Nació en una familia judía, abandonó el judaísmo por el ateísmo y luego encontró su camino en el cristianismo a través de la filosofía. Edith abrazó el catolicismo luego de estudiar la filosofía de la fenomenología, el tomismo y la lectura de la autobiografía de Santa Teresa de Ávila.

En 1934 entró en la orden de los carmelitas en 1934 y fue sacada de contrabando de Alemania hacia los Países Bajos en 1938 para escapar de los nazis.

Sin embargo, en 1942, con Alemania ocupando Europa occidental, fue arrestada con su hermana Rosa (también convertida) como parte del decreto nazi en contra de todos los católicos no arios. Falleció en una cámara de gas en el mes de agosto de ese mismo año.

San Juan Pablo II la canonizó en 1998 y al año siguiente la nombró copatrona de Europa, con Santa Brígida de Suecia y Santa Catalina de Siena.